miércoles, 25 de marzo de 2015

El quipu, un sistema de escritura
The quipu, a writing system

Freddy Esteban Quiñones Serran

Resumen

El Tahuantinsuyu  es un imperio que ha provocado la admiración de muchos investigadores por sus desarrollados sistemas que contribuyeron a controlar el vasto territorio que lo conformó; dicha admiración proviene desde la llegada de los españoles, los cronistas, según lo expresan sus escritos, se sorprendieron de aquellos “bárbaros”, de sus sistemas de caminos, su idioma, su organización social, su riqueza, entre otras cosas, que creían imposible en un tipo de cultura, como las americanas.
En este artículo, se desarrollará el sistema de escritura que, según cronistas como Murúa, Acosta y Cabello Valboa, tuvo el imperio inca a través de la existencia del quipu. Afirmación  que abre a un extenso y polémico debate y, en el cual, nuestra posición respalda a lo que los cronistas, antes mencionados, sustentan. 
       
Palabras claves: quipu, sistema, escritura, crónica.

Abstract

The Inca Empire is an empire that has caused the admiration of many researchers for their developed systems that helped manage the vast territory which formed; such admiration comes from the arrival of the Spaniards, the chroniclers, as expressed in his writings, were surprised those "barbarians", their road systems, language, social organization, wealth, among other things, that thought impossible a kind of culture as American.
In this article, the writer who, according to chroniclers as Murua, Acosta and Hair Valboa, had the Inca empire through the existence of quipu develop. Affirmation that opens to a long and controversial debate, in which supports our position as the chroniclers, above, support.

Key words: quipu, system, writing, chronicle.

Introducción   
           
Por mucho tiempo se ha especulado que los incas debieron contar con algún tipo de “escritura” o algún sistema parecido, que le permitiese manejar o controlar el vasto imperio que tuvieron. Aunque, no solo ellos debieron contar con estos sistemas sino que las culturas que le antecedieron, en algún momento de su historia, incentivadas por la necesidad del control, conservación y difusión de sus historias, debieron  dar inicios a dichos sistemas. Sin embargo, debemos tener en cuenta lo dicho por Gail Silverman:

Desde una perspectiva lingüística, si el signo  no contiene los sonidos del lenguaje no es escritura si no escritura pre alfabética, como el cuneiforme sumerio o los jeroglíficos mayas […] en cambio desde una perspectiva semiótica viene a ser un texto todo aquello que utilice un símbolo para transmitir un mensaje comprensible para el receptor.

En pocas palabras, Silverman plantea que desde la perspectiva semiótica, se puede hablar de escritura en el antiguo Perú.

Enfocándonos dentro del espacio territorial y espacial del Tahuantinsuyu; la búsqueda de dicho sistema residiría en la existencia del  quipu que, según crónicas, era el instrumento donde se guardaba las historias de los pueblos ancestrales, del Tahuantinsuyu, de los incas y sus reinados y, demás cosas que solo los quipucamayos podían descifrar.

Es así, como surgen investigadores que proponen a este instrumento como la “escritura inca”; entre ellos, el pionero en el estudio de los quipus, el investigador italiano Radicati, que a mediados del siglo XX planteó la teoría de la escritura inca a través de los quipus, pero fue rechazado por los científicos sociales, aduciendo que dicha propuesta solo era una fantasía de tendencia indigenista.  Otra investigadora, Carmen Arellana, en su estudio de quipus y tocapus, manifiesta: “[…] mientras en Europa la información se plasmaba a través de escritura alfabética sobre el papel, los incas fijaban la información preferentemente con nudos (quipus) […]”. Arellana llega a esta conclusión después de cuestionar intensamente cómo fue posible el manejo y control de un territorio de más de 2 000 000 Km con 8 000 000 de habitantes (citado por Gargurevich, 2002).

Los estudios por comprobar que el quipu funcionó tan igual como la escritura “descifrable” hoy en día e, incluso tuvo otras funciones; siguen en curso, buscando indicios y evidencias que nos lleven a la verdad científica sobre este enigmático instrumento.   

1.      EL QUIPU

El  inca Garcilaso de la vega describe lo siguiente:

El quipu quiere decir añudar y ñudo, y también se toma por la cuenta, porque los ñudos la daban de toda cosa. Hacían los indios hilos de diversos colores, unos eran de un color solo, otros de dos colores, otros de tres y otros de más, porque los colores simples y los mezclados todos tenían su significación de por sí; los hilos eran muy torcidos de tres o cuatro liñuelos y gruesos como un huso de hierro, y largos de a tres cuartas de vara; los cuales ensartaban en otro hilo por su orden a la larga, a manera de rapacejos. Por los colores sacaban lo que se contenía en aquel tal hilo, como el oro por el amarillo, y la plata por el blanco, y por el colorado la gente de guerra. (1609, Tom. II, Libro VI, Cap. VIII, pág. 203)

El quipu consistía en un cordón grueso que, en la parte superior pendían numerosos cordones verticales delgados y con diferentes nudos que posibilitaban sujetar otros cordeles anexos al cordón grueso y, cuya función primordial era guardar información utilizando un complejo conjunto de percepciones visuales y táctiles; los nudos que estaban en ella eran de diferentes clases y colores.

Se presume que la información registrada en los quipus no solo tenía fines administrativos u numéricos, como la cantidad de curacazgos, de soldados del ejército inca, habitantes de un pueblo sino también de carácter histórico, como los hechos del reinado de cada inca, sus conquistas y otras peculiaridades de sus vidas (Cajavilca, 2009, pág. 105)

1.      1.  Estructura del quipu

Radicati realiza definiciones acerca de los elementos que conforman un quipu en 1951, en su artículo “introducción al estudio del quipu”, como describimos seguidamente:

a)      La cuerda transversal, “madre” o principal

Denominada cuerda “madre”, transversal o principal, ya que de ella cuelgan los otros cordelillos menores. Su tamaño varía desde centímetros  a metros.
Su elaboración era de una cuerda de diez a quince hilos, de mecha simple la cual se doblaba  sobre sí misma y las dos partes se retorcían en sentido derecho o izquierdo, sujetándose el retorcido mediante uno o dos nudos simples en el extremo de la cuerda. En el ojal que se formaba al doblarse la cuerda sobre sí misma para retorcerla, se insertaban,  a veces, mechones de lana u otros objetos. 

b)      Las cuerdas colgantes

Las cuerdas que descienden o cuelgan de la cuerda transversal, se denominan cuerdas colgantes; dichas cuerdas se encuentran conformadas por unos cuantos hilos que dobladas sobre sí mismas, han sido retorcidas en sentido derecho o izquierdo y ajustados al final por uno o dos nudos simples, que impiden que el retorcido se deshaga. Su tamaño va entre los quince y los sesenta centímetros.
Las cuerdas colgantes se encuentran atadas a la cuerda principal de una manera peculiar: por el ojal que está en uno de los extremos de la cuerda y que se ha formado cuando ella fue doblada para retorcerla y convertirla en colgante se hace pasar el extremo opuesto, originando así un lazo corredizo en el cual se ensarta la cuerda principal; luego, se hace correr el lazo  y la principal queda de esta manera cogida fijamente por su colgante. Al lado de esta última se colocan sucesivamente las demás colgantes dando al quipu el aspecto de una verdadera franja, como lo describe Garcilaso: “los hilos eran muy torcidos de tres o cuatro liñuelos, y gruesos como un  huso de hierro, y largos de tres cuartos de vara; los cuales se ensartaban a otro hilo por su orden a la larga, a manera de repacejo” (1609, Tom. II, Libro VI, Cap. VIII, pág. 203)
Las cuerdas colgantes se disponen una cerca de otra, en ocasiones, estaban tan juntas que era difícil percatarse cuál iba antecediendo a la otra. También eran distribuidas en grupos  que se separaban por espacio, color u otra peculiaridad.

c)      Las cuerdas subsidiarias de primer orden

Denominadas cuerdas subsidiarias por que se ramifican de las cuerdas colgantes, con o sin un grupo de nudos, también se descendían desde nudos centrales o inferiores. Son  variables en cantidad, longitud y grosor. De ellas también se refiere Garcilaso: “Algunos de estos hilos tenían otros hilitos delgados del mismo color, como hijuelas” (1609, Tom. II, Libro VI, Cap. VIII, pág. 204)
En lo que respecta a su posición, se encontraba cerca o distante a la cuerda madre, en ocasiones, tan cerca que fácilmente podían ser confundidas por cuerdas colgantes.  
Entre las formas que se emplearon para unir estas cuerdas con las cuerdas colgantes, se tienen registrado dos; la primera, consiste en hacer pasar la cuerda que va a dar lugar a la subsidiaria por el retorcido de la colgante, doblándola luego y retorciéndola hasta su final que se sujeta con uno o dos nudos simples y, la segunda, es la misma que se utiliza para unir las cuerdas colgantes a la cuerda transversal.
d)     Las cuerdas subsidiarias de segundo orden
Denominadas así porque descienden o cuelgan de otra subsidiaria. Poseen las mismas características que las cuerdas subsidiarias de primer orden.



Figura N°1: Cuerdas que conforman un quipu. Fuente: Museo chileno de arte precolombino. Tomado de G. Urton

e)      Los nudos

Se debe a la presencia de los nudos el nombre del instrumento (quipu). Se caracterizan por encontrarse en las cuerdas colgantes y subsidiarias, rara vez se pueden hallar en la cuerda principal.
Entre los nudos que han sido posibles registrar, hallamos:                                             
  •            El nudo simple es un nudo normal, que Nordenskiöld y Locke definen como “overkand knot”.
  •       El nudo en ocho, llamado por Locke y Nordenskiöld nudo “flamenco” y por Altieri nudo “doble”, posee cierto nivel de complejidad, ya que se debe dibujar con la mano la figura del número mencionado.
  •   El nudo compuesto,  que consiste en algunas vueltas en espiral, que varían de dos a nueve. Locke y Nordenskiöld la denominaron “long knot”
  •          El nudo a ojal, de varias modalidades y señalado primeramente por Cipriani y luego por Altieri. Tiene una parte de la cuerda colgante que dibuja un cirulo u ojal.
  •          El nudo que sujeta un mechón de lana, citado  por Cipriani.

Es preciso resaltar que, de la misma forma como están distribuidas las cuerdas por su color, grosor u otra peculiaridad, ya que se deben a una interpretación que los quipucamayoc debían entender, los nudos también se rigen por este criterio sistemático. Esto es posible observar al examinar un quipu, puesto que mayormente los nudos simples se encuentran en la parte superior de la cuerda y  los nudos compuesto, en la parte inferior. Esta distribución sistemática se presenta en las cuerdas colgantes y subsidiarias, tanto de primer como de segundo orden (Ibíd., 1951, pág. 75-77). De igual manera, nos describe Garcilaso, en las siguientes líneas:

“En lo más alto de los hilos ponían el número mayor, que era el decena de millar, y más abajo el millar, y así hasta la unidad. Los ñudos de cada número y de cada hilo iban parejos unos con otros, ni más ni menos que los pone un buen contador para hacer una suma grande.” (1609, Tom. II, Libro VI, Cap. VIII, pág. 204.)


                                                                                      

      Figura N° 2: Formas de hacer un nudo de un quipu. Fuente: Locke 1978 (1923).


  2. Colores                                                                                                                                                                                                                                                                                          
Los colores son otro de los aspectos fundamentales de un quipu, ya que su uso variable representaba una interpretación establecida, una diferenciación de las cuerdas que tenía una específica finalidad.
Radicati subraya que le resultó difícil trabajar acerca de este tema, ya que, en su mayoría, las cuerdas, por factores naturales (desteñido de los colores) y antrópicos (quemados y destruidos), no precisan su color. Sin embargo, con ayuda de las crónicas puede establecer cierta distribución; por ejemplo, Garcilaso indica que “hacían los indios de diversos colores, unos de un solo color, otros de dos colores, otros de tres y otros de más” (1609, Tom. II, Libro VI, Cap. VIII, pág. 203)

La variedad de estos colores que se presentan en un quipu puede ser numerosa, aunque también han sido hallados quipus sin haber sido teñidos, es decir, son del color natural del material con que fueron hechos.  Entre la gama de colores, los más referentes por los cronistas, como Garcilaso, Calancha y Murúa, son: el amarillo, el rojo, el azul, el verde, el morado, el negro y el carmesí.

1.      3.  Material       

Los quipus fueron elaborados, en su mayoría, de algodón- afirmación que se sustenta en hallazgos de quipus de este material-, pero también, de lana de camélidos (llama, alpaca, venado o ciervo “taruga”) como lo sostienen Altieri y Molina, según lo describe Guamán Poma.

Radicati sostiene que el hecho de que se hallan encontrado mayormente quipus de algodón, se debe a dos factores; el primero, es que estos quipus han sido encontrados, en su mayor parte, en la costa, donde el algodón abunda y, la segunda, es que gracias a los factores climáticos costeños ha sido posible su preservación hasta nuestros tiempos, caso que no sucede en la sierra que, por sus agentes naturales destructores, sumados al tiempo, no es posible hallar una gran cantidad de este instrumento (1951, pág.68 -69)  

1.      4. Clasificación de los quipus

El quipu posee diversas funciones y/o temáticas y, ello lo podemos descifrar por lo que menciona Acosta: “[…] porque para diversos géneros, como de guerra, de gobierno, de tributos, de ceremonias, de tierras, había diversos quipos o ramales […]” (1590, Libro VI, cap. VIII, pág. 245)

a)      Quipu histórico

El cronista Murúa menciona:

“También suelen tener otros cordeles de cuenta y quipus de cosas pasadas de sus Ingas y de sus leyes y gobiernos y hazañas que cada uno hacía, así en las conquistas como en las guerras, y en todas las demás cosas de sus antepasados, los Reyes e Ingas deste Reino, y de sus descendencias y de las naciones […]; pero lo que a mí más me espantaba es  que por los mismos cordones y nudos contaban las sucesiones de los tiempos y cuanto reino [tal] Inga, y si fue bueno o malo, fue valiente o cobarde; todo, en fin, lo que se podía sacar de los libros, se sacaba de allí, […] ”( 1946, libro III, cap. XXV, pág. 255).

En otras referencias, declara:

“[…] y así antiguamente, tenían grandes montones de esta cuerda a maneras de registros, como los tienen los escribanos, y allí tenían sus archivos…y de tal manera, que el que quería algo, no tenía más que hacer de irse a los que tenían este oficio y preguntarles cuanto ha que acaeció esto  […] el quipucamayoc o contador sacaba sus cuerdas y daba razón de ello, sin faltar un punto” (1946, libro III, cap. XXV, pág. 224-225).

De similar referencia, Garcilaso dice:

“a estos quipucamayoc acudían los curacas y los hombres nobles de sus provincias a saber las cosas historiales que de sus antepasados deseaban saber o cualquier otra acaecimiento notable que hubiese pasado en aquella tal provincia; porque éstos como escribanos y como historiadores, guardaban los registros, que eran los quipus anales que de los sucesos dignos de memoria se hacían […]” (1609, Tom. II, Libro VI, Cap. VIII, pág. 205).

A estos cronistas, se une Molina, al expresar: “entendíase y entiéndese tanto por esta cuenta, que dan razón de más de quinientos años de todas las cosas que en esta tierra en este tiempo han pasado” (1959, Cap. III, pág. 21).

b)      Quipus de leyes y ordenanzas, ritos y ceremonias

El cronista mestizo, Garcilaso expresa lo siguiente:

“Por la misma orden daban cuenta de sus leyes y ordenanzas, ritos y ceremonias, que por el color del hilo y por el número de los ñudos sacaban la ley que prohibía tal o tal delito y la pena que se le daba al quebrantador de ella. Decían el sacrificio y ceremonia que en tales y tales fiestas se hacían al sol. Declaraban la ordenanza y fuero que hablaba en favor de las viudas, o de los pobres o pasajeros; y así daban cuenta de todas las demás cosas tomadas de memoria por tradición. De manera, que cada hilo y ñudo les traía a la memoria lo que en sí contenía, a semejanza de los mandamientos o artículos de nuestra santa fe católica y obras de misericordia, que por el número sacamos lo que debajo de él se nos manda” (1609, Tom. II, Libro VI, Cap. IX, pág. 205)

c)      Quipus numéricos, matemáticos o de administración

Refiriéndose a esta clase de quipu, Garcilaso nos relata:

“Los ñudos se daban por su orden de unidad, decena, centena, millar, decena de millar, y pocas veces o nunca pasaban a la centena de millar; porque como cada pueblo tenía su cuenta de por sí, y cada metrópoli la de su distrito, nunca llegaba al número de éstos o de aquéllos o tanta cantidad que pasase la centena de millar, […]  Mas si se ofreciera haber de contar por el número centena de millar también lo contaran, porque en su lenguaje pueden dar todos los números del guarismo como él los tiene; más porque no había para qué usar de los números mayores no pasaban del decena de millar […]” (Tom. II, Libro VI, Cap. VIII, p. 204).

Esta clase de quipu permitió controlar los tributos de los curacazgos al Tahuantinsuyu, de una forma práctica y eficiente - posteriormente los españoles se interesaron en el estudio de estos quipus para los mismos fines-, tal y como es descrito por Cieza:

“En cada cabeza de provincia había contadores a quien llamaban quiposcamayos, y por estos nudos tenían la cuenta y razón de lo que habían de tributar los questaban en aquel distrito, desde la plata, oro, ropa y ganado, hasta la leña y las otras cosas más menudas, y por los mismos quipos se daba a cabo de un año, o de diez o de veinte, razón a quien tenía comisión de tomar la cuenta, tan bien que un par de alpargatas no se podían esconder”(1550, cap. XII, pág. 35-36).

El quipu numérico permitió también conocer el avanzado estudio en las matemáticas, según se deduce por lo mencionado por López de Gómara: “Cuentan uno, diez, ciento, mil, diez cientos, de miles, y así van multiplicando. Traen las cuentas por piedras y por ñudos en cuerdas y es tan cierta y concertada, que los nuestros se maravillan” (2003, tomo I, pág. 278) 

d)     Quipus de estado civil de la población

Es conocido el uso del quipu para censar la cantidad los pueblos que albergaba el Tahuantinsuyu, sin embargo, no solo se registraba la cantidad de habitantes, sino también la condición civil  de cada uno de ellos. Garcilaso manifiesta:

“algunos de estos hilos tenían otros hilitos delgados del mismo color, como hijuelas, o excepciones de aquellas reglas generales, como digamos en el hilo de los hombres y mujeres de tal edad, que se entendían ser casados, los hilitos significaban el número de los viudos o viudas que de aquella edad había aquel año; porque estas cuentas eran anuales y no daban razón más que de un año solo”. (1609, Tom. II, Libro VI, Cap. VIII, pág. 204)

e)      Quipus en el uso del adoctrinamiento

Los sacerdotes españoles emplearon este instrumento para facilitar la enseñanza y de la doctrina cristiana en los indios. Entre uno de los pasajes que describe este uso, encontramos a                       padre anónimo, quien manifiesta:

“pues para que tu confession sea buena, y agrade a Dios. Lo primero, hijo mío, has de pensar bien tus peccados, y hazer quipos dellos: como hazes quipo, quando eres tambo camayo, delo q das, ydelo q te deven: assi haz quipo delo que has hecho, contra Dos y contra tu próximo, y quantasvezes, si muchas, o si pocas” (1585, sermón XII, pág. 68).

De similar forma, el padre Acosta revela:

“Yo vi un manojo  de estos hilos, en que una india traía escrita una confesión general de toda su vida, como yo lo hiciera por papel escrito; y aún pregunte de algunos hilillos que me parecieron algo diferentes, y eran ciertas circunstancias que requería el pecado para confesarle enteramente” (1950, Libro VI, cap. VIII, pág. 245)

2.      EL QUIPUCAMAYOC

El quipucamayoc era un tipo de “escribano” en el antiguo Perú que, según el inca Garcilaso  de la Vega, era preparado en escuelas que se encontraban en el Cuzco:

“Para decir los barrios que quedan, me conviene volver al barrio Huacapancu, que es puerta del santuario, que estaba al norte de la plaza principal de la ciudad, al cual se le seguía, yendo al mediodía, otro barrio grandísimo cuyo nombre se me ha olvidado; podrémosle llamar el barrio de las Escuelas, porque en él estaban las que fundó el rey Inca Roca, como en su vida dijimos. En indio dicen Yacha Huaci, que es casa de enseñanza. Vivían en él los sabios y maestros de aquella república, llamados amauta, que es filósofo, y haravec, que es poeta, los cuales eran muy estimados de los Incas y de todo su imperio; tenían consigo muchos de sus discípulos, principalmente los que eran de la sangre real.” (1609, Tom. II, Libro VII, Cap. X, p. 260).

En otro pasaje menciona:

“[…] obligados por el oficio estudiaban perpetuamente en las señales y cifras que en los nudos había, para conservar en la memoria la tradición que de aquellos hechos famosos tenían, porque, como historiadores, habían de dar cuenta de ellos cuando se la pidiesen, por el cual oficio eran reservados de tributos y de cualquiera de otro servicio, y así nunca jamás soltaban los nudos de las manos” (1609, Tom. II, Libro VI, Cap. VIII, pág. 205-206).

Miguel Cabello Valboa nos brinda más detalle de esta enseñanza:

“[…] y estos yban enseñando, y emponiendo á otros desde muchachos dándoles siempre lición, y doctrina de cada cosa, y en la duración de la tal enseñanza los atormentauan a pellizcos en sus desnudas carnes a fin de que con más promptitud retuviesen la lección de aquel día y de esta manera quedaban tan expertos, y doctos en aquel arte que confacilidad daban cuenta de lo que les preguntaua en cosas tocantes á subcesos passados de casi tiempo de  800 años” (1951, Tercera parte, cap.VI, pág. 239-240)


Figura N°3: El quipucamayo. Fuente: Nueva crónica y buen gobierno, Felipe Guamán Poma.


Estos textos demuestran contundentemente que no cualquiera podía ser quipucamayoc sino que debía seguir un duro proceso de enseñanza para manejar y descifrar un quipu, dato que nos revela el sofisticado sistema que poseían los incas.

Discusión

Se ha presentado una clasificación referente a los quipus, en el cual, se encuentra la descripción de quipus históricos, de leyes, educación, ordenanzas, ritos y ceremonias, es decir, de carácter social que, de una u otra forma, revelan al quipu como un sistema de escritura, no solo en épocas de los incas, sino probablemente mucho tiempo antes, ya que se han hallado quipus en Caral, ciudad que cuenta con aproximadamente 5 000 años de antigüedad. Por lo que es imposible que, durante este tiempo hasta el tiempo inca, el quipu no haya evolucionado hasta tomar las funciones y características que las crónicas y excavaciones arqueológicas han registrado. Por el momento, no se puede establecer cronológicamente –y, con ello, tampoco la filiación cultural- desde cuando el quipu obtuvo dichas funciones y características, debido a la ausencia de evidencias y estudios. Pero se propone, en este artículo, que el Tahuantinsuyu debió haber instalado este sistema, como sucedió con los sistemas de caminos, de agricultura, entre otros; ya preestablecidos por culturas preincaicas.

El principal referente que opaca o elimina la posible teoría del quipu como un sistema de escritura es el inca Garcilaso de la Vega, cuando expresa en una breve frase: “[…] porque el nudo dice el número, mas no la palabra” (1609, Tom. II, Libro VI, Cap. VIII, pág. 205). Afirmación que muchos de los investigadores citan para rechazar contundentemente un sistema de escritura en el antiguo Perú. Sin embargo, en unas líneas más adelante declara, después de describir la necesidad que conllevó a crear y usar el quipu: “Esta fue la manera del escribir que los incas tuvieron en su república”. ¿Contradictorio? No lo creo. Garcilaso tan solo expresa la posición ideológica de una época que consideraba a las culturas americanas como inferiores y, el no tener escritura empeoraba más la situación de estas culturas. Además, es preciso resaltar, que los conquistadores solo le dieron importancia a los quipus numéricos o administrativos porque le eran más sencillos y servibles para obtener la información que le garantizase el control del tributo en cada curacazgo y/o reducción de indios del reino del Perú. Y los quipus de carácter social, ya antes descritos, solo eran obstáculos para sus ambiciosos planes, para imponer su religión, su idioma y, tantas otras cosas que trajeron; porque los españoles respetando la costumbre occidental de eliminar las ideologías, cosmovisión, costumbres, en general, la cultura de los pueblos conquistados, relegaron y eliminaron quizá cualquier entendimiento de estos quipus.

Lo que si acepta Garcilaso es el uso de la tradición oral para conservar y transmitir la historia de sus ancestros y la función numérica del quipu,  que se debe a una experiencia de cuando vivía aún en el Perú: “Yo traté los quipus y nudos con los indios de mi madre, y con otros curacas, cuando por San Juan y Navidad venían a la ciudad a pagar sus tributos”.  Como es posible entender, solo tuvo contacto directo con quipus de carácter numérico, ya que como sabemos Garcilaso escribe su obra “Los comentarios reales de los incas” a  base de sus experiencias de la niñez y juventud en el Perú y con cartas de sus familiares cuando vivía en España, por lo que algunas veces se ha dudado de sus escritos.

Así como es posible deducir en los escritos de Garcilaso el “rechazo” del quipu como un sistema de escritura, podemos hallar citas textuales donde es claro y concreto todo lo contrario; por ejemplo, Cabello Valboa manifiesta: “Ansi como las demás gentes del Mundo tuvieron instrumentos, y artificios para guardar y retener sus memorias cosas dignas de ellas, ansi también nuestros Yndianos no carecieron de esta industria y abilidad” (Tercera parte, Cap. IV, pág. 239). Contribuye más preciso Acosta cuando declara: “Es increíble lo que en este modo alcanzaron, porque cuanto los libros pueden decir de historia, y leyes, y ceremonias y cuentas de negocios, todo eso suplen los quipus tan puntualmente, que admiran[…]así como nosotros de veinte y cuatro letras, guisándolas en diferentes maneras, sacamos tanta infinidad de vocablos, así éstos de sus ñuños y colores sacaban innumerables significaciones de cosa” (1590, libro VI, cap. VIII, pág. 245)

Ambas citas revelan el sofisticado sistema del quipu y, sobre todo, ven en este instrumento un “sinónimo” de la escritura que conocían en ese entonces. En primera instancia Cabello Valboa, no diferencia ni aísla a las culturas americanas, en específico, la incaica de las demás culturas  que tuvieron escritura sino que la agrupa dentro de ellas. En una similar forma, Acosta compara la escritura que ellos tienen con el sistema del quipu, manifestándose sorprendido por los idénticos resultados que ambos pueden obtener.

Conclusiones

Los quipus hallados en Caral nos revela la existencia antiquísima de este instrumento, por lo que es probable el uso de este instrumento, ya como se conoce en la época inca, por culturas preincaicas.

Los españoles estudiaron y dieron gran importancia los quipus de carácter numérico porque éste le permitía acceder a la información necesaria para controlar a los indios del reino del Perú, específicamente en los tributos. Caso contrario sucede en los quipus de carácter social que, por su complejo estudio y el peligro que representaban para la imposición de político, social y religioso que traían fueron menospreciadas, olvidadas y quizá eliminadas intencionalmente. Incluso podría sustentarse la prohibición de su uso en la época colonial, como sucedía con todo aquella que amenazaba sus pensamientos, ideología y religión.

El prejuicio de comparar o adoptar las culturas americanas dentro de los márgenes de las culturas occidentales nos puede llevar a cometer dolosos errores, en este caso, rechazar cualquier posibilidad como un sistema de escritura, por el hecho de ser algo peculiar y nunca antes registrados o hallados fuera de los límites del Tahuantinsuyu, podría convertirnos en los verdugos del atraso de la arqueología peruana.

El simple hecho que, tanto los españoles como los científicos sociales de nuestro tiempo, no hayan podido descifrar un quipu de carácter social, no es evidencia de que este instrumento no posea una función similar e, incluso, idéntica a los sistemas de escritura descifrables actualmente. Tengamos en cuenta que los sistemas de escritura  de la antigüedad, como la sumeria, la egipcia, maya, entre otras; necesitaron prolongados tiempos e intensos estudios para ser descifrados.                                                                                                                                                                                                                                                                                                               
Agradecimientos

Antes que nada, agradezco a Dios por haberme dado la capacidad para realizar este trabajo, a mi familia que me brindó los medios para alcanzar la elaboración de este trabajo, a mi estimado profesor Julio César Fernández Alvarado y a la profesora en historia, Ninfa Idrogo Cubas, por haberme brindado bibliografía valiosa para llevar a cabo este trabajo.

Referencias Bibliográficas

ANÓNIMO (1585) “De las costumbres antiguas de los naturales del Pirú”. En Tres relaciones de antigüedades peruanas. Buenos Aires, Editorial Guaranía   p. 186.
CABELLO VALBOA, MIGUEL (1951) “Miscelánea Antártica”. Lima. Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Facultad de letras, Instituto de etnología.
CAJAVILCA, L. (2009) “Los quipucamayoc y los pastores altoandinos en Canta, siglo XVI”. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Vol.13 N°23, pág.101-127. Recuperado de: http://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtualdata/publicaciones/inv_sociales/N23_2009/pdf/a05.pdf 
CIEZA DE LEÓN, PEDRO (1995) “Crónica del Perú”. (3era. Ed.). Lima. Pucp.
CIEZA DE LEÓN, PEDRO (1550) “Señorío de los incas”. Recuperado de: http://www.artehistoria.com/v2/contextos/10084.htm
GARCILASO DE LA VEGA (2005) “Comentarios reales de los incas”. Fundación Biblioteca Ayacucho
GARGUREVICH, J. (2002) “La comunicación imposible: información y comunicación en el Perú (siglo XVI)”. Lima. Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Fondo Editorial.
LÓPEZ DE GÓMARA, FRANCISCO (2003) “Historia general de las indias”. Biblioteca virtual Universal. Recuperado de:  file:///C:/Users/Cabina%204/Downloads/064.pdf
MOLINA, CRISTOBAL (1959) “Ritos y fabulas de los incas”.  Buenos aires. Editorial Futuro.
MURÚA, MARTÍN DE (1946) “Historia del origen y genealogía de los Reyes incas del Perú”.  Consejo superior de investigaciones científicas. Instituto Santo Toribio de Mongrovejo.
RADICATI, C. (2006) “Estudios sobre los quipus”. Lima. Lima. UNMSM, Fondo Editorial; COFIDE; Istituto Italiano di Cultura. Recuperado de: http://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtual/libros/2008/estud_quipu/contenido.htm
SARMIENTO DE GAMBOA, PEDRO (1965) “Historia Índica”. Madrid. Editorial Atlas.
“Tercero cathecismo y exposición de la doctrina christiana por sermones” (1585). Ciudad de los Reyes, Impreso por Antonio Ricardo. Recuperado de: https://archive.org/stream/tercerocathecism01cath#page/n3/mode/2up
           





                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                







No hay comentarios:

Publicar un comentario